
Y el ejercicio de la inteligencia no alcanza a aclarar las cosas. Más bien puede decirse que las complica.
Todo esto produce en los paisanos un cierto desasosiego: uno recorre la vida buscando alguna verdad y apenas si encuentra señales confusas. De lo absoluto, ni la sombra.
Así, de tanto andar entre fantasmagorías, algunos pensadores llegaron a sospechar que el propósito final del universo es el engaño.
Sin embargo, conviene imaginar lo espantosa que sería la vida sin la existencia de asuntos dudosos. Un mundo con respuestas para todo sería también un mundo sin preguntas. Y también sin esperanzas ni sueños.
En otras palabras: es sólo en el terreno de la incertidumbre donde nos está permitido macanear libremente.
Alejandro Dolina
“ARTE DE LA DISCUSIÓN EN EL BARRIO DE FLORES”.
Crónicas del Ángel Gris
Se discute por temas banales y sencillos y los intervinientes siempre estarán seguros de que tienen razón. A propósito de esto, y como no podía ser de otro modo en un juicio también tenemos “enemigos naturales”– acusador-fiscal/ querella- acusado/defensa, naturalmente las partes siempre están enfrentadas y el juez decidirá a favor de una o de otra parte.El que tenemos enfrente mientras dure el debate es nuestro "enemigo natural"
Pensado el juicio como una guerra, (no como una acepción literal y nefasta de ésta- sino como una guerra de fundamentación de verdades), el fiscal creerá que su verdad es la única y verdadera y la defensa, desde su trinchera hará lo propio. Ambos trataran de convencer al juez de “su verdad”. ¿Pero quien gana? Veamos.
Este no es un tema menor atento a que aquel que logre mostrar la mejor “verdad aproximativa” será el que logre convencer al juez, por tanto será quien gane la guerra. Y no por haber tenido “la razón”, sino por haber convencido al magistrado de que lo que intento probar es lo más aproximado a la realidad de los hechos.
Dicho esto la frase, No gana quien tiene razón, sino el que gana, tiene razón, da cuenta de que el que gana es aquel al que el juez “le dio la razón”, pero esto no quiere decir que efectivamente la tenga. El que gana el juicio, gano la guerra.
Podremos decir que ganar es obtener la razón en ese debate, y obtener la razón significa convencer al juez de que nuestra verdad (relativa) es la que mas se aproxima a la realidad. Para esto también debemos estar muy atentos al discurso de la contra parte, saber que fusil disparara y en donde.
¿Cómo mostramos nuestra verdad? Bueno, en principio y por sobre todo a través de la teoría del caso que podamos elaborar, probando los hechos de la mejor manera posible ¿que quiere decir la mejor manera? Tratando de que el juzgador se convenza de que lo que le mostramos es lo que sucedió, para estos debemos preparar a los testigos, saber como piensa el que va a decidir, utilizar recursos que ayuden a convencerlo.
El secreto radica en saber como presentamos los hechos, usando todos los recursos posibles, esto va a ser determinante para que ganemos.
Para ser el héroe de esta guerra tenemos que probar nuestra verdad: nuestra teoría del caso y vencer a nuestro ENEMIGO NATURAL.



